El email marketing es una de las formas más directas y eficaces de comunicarte con clientes y potenciales clientes.
Consiste en utilizar el correo electrónico como canal para informar, educar y vender.
No se trata solo de enviar promociones, sino de establecer un vínculo con las personas que se han suscrito voluntariamente a tus comunicaciones.
Te recomiendo ver el tutorial sobre qué es el email marketing.
A diferencia de otros canales, te permite mantener el control sobre tu base de contactos y diseñar mensajes adaptados a cada momento de la relación con tu audiencia.
Por cierto, antes de continuar, te recomiendo apuntarte el curso gratis de email marketing, que ofrezco en la escuela.
Por qué debes empezar con el email marketing
El correo electrónico no es nuevo, pero sigue siendo uno de los canales más rentables y fiables para cualquier negocio.
En un entorno donde los algoritmos cambian constantemente y la atención de los consumidores se fragmenta, el email mantiene una ventaja clave:
Te conecta de manera directa con tus clientes y potenciales clientes, sin intermediarios.
Además, más de 4.000 millones de personas usan el correo electrónico a diario, lo que garantiza un alcance masivo.
La combinación de automatización, personalización y uso de inteligencia artificial está consolidando al email como un canal cada vez más eficaz y rentable.
Hay muchas ventajas del email marketing.
Permíteme destacar algunas de las más importantes.
El ROI más alto entre los canales digitales
Diversos estudios confirman que el email marketing ofrece un retorno medio de 36 a 42 euros por cada euro invertido.
Según Litmus (2024), el retorno medio es de 42 euros por cada euro invertido, uno de los ratios más altos entre todos los canales digitales.
Ningún otro canal digital consigue un ratio de conversión tan alto de forma sostenida en el tiempo. Para un negocio, esto significa más ventas con un coste de adquisición mucho más bajo.
Statista estimó que el mercado global del email marketing alcanzó los 8.300 millones de dólares en 2023 y superará los 18.900 millones en 2028.
Diferencias frente a redes sociales y publicidad pagada
En redes sociales dependes de algoritmos que cambian sin previo aviso y que limitan el alcance de tus publicaciones.
Con la publicidad pagada, cada clic supone un coste y la inversión debe ser continua para mantener resultados.
El email, en cambio, te permite comunicarte con tus contactos de forma recurrente sin pagar por cada interacción, lo que convierte cada nueva dirección en una inversión a largo plazo.
Te recomiendo ver el tutorial sobre cómo funciona el email marketing.
El email como activo propio de tu negocio
Tu lista de correos es un activo que te pertenece.
A diferencia de tus seguidores en Instagram o tus visitas desde Google, nadie puede quitártela ni restringir el acceso.
Es un canal independiente, bajo tu control, y que crece con cada suscriptor nuevo.
Cuanto más cuides esa base de datos y ofrezcas valor a quienes forman parte de ella, mayor será la solidez de tu negocio frente a cambios externos.
Cómo empezar a hacer email marketing: tu estrategia
Antes de enviar tu primer correo, necesitas una estrategia clara.
El email marketing funciona mejor cuando está bien planificado: sabes a quién te diriges, qué quieres conseguir y con qué frecuencia vas a comunicarte.
Cuento con un tutorial completo sobre cómo poner en marcha una estrategia de email marketing. Aquí, voy a darte las pautas básicas.
Define tu audiencia: a quién te diriges
Todo comienza con las personas a las que quieres llegar.
No es lo mismo escribir a jóvenes emprendedores que buscan formación que a responsables de compras en una pyme industrial.
Piensa en sus necesidades, intereses y problemas.
Cuanto más preciso seas al definir tu audiencia, más fácil será crear mensajes relevantes que conecten con ella.
Te recomiendo ver el tutorial sobre cómo crear un buyer persona.
Establece objetivos medibles (ventas, autoridad, fidelización)
No envíes correos “porque sí”.
Un plan de email marketing bien diseñado cumple varias funciones al mismo tiempo:
- Captar nuevos contactos interesados en tu marca gracias a incentivos como guías, descuentos o contenidos exclusivos.
- Fidelizar a los clientes actuales mediante seguimientos, recordatorios y beneficios exclusivos.
- Educar a tu audiencia con información útil que refuerce tu credibilidad y autoridad en el sector.
- Vender, ofreciendo productos o servicios en el momento adecuado, cuando el suscriptor ya confía en ti.
Cada campaña de email marketing debe responder a un propósito concreto: vender un producto, reforzar tu autoridad en el sector o fidelizar a clientes actuales.
Elige indicadores claros para medirlo, como ingresos generados, número de clics o tasa de repetición de compra.
Estos objetivos te ayudarán a evaluar si tu estrategia funciona y a corregir el rumbo cuando sea necesario.
Planifica un calendario editorial realista
La consistencia es clave.
Un calendario editorial te permite decidir con antelación qué tipo de correos enviarás y cuándo.
No hace falta empezar con un gran volumen: es mejor comprometerte a un envío semanal o quincenal que puedas mantener en el tiempo.
Define los hitos importantes (lanzamientos, promociones, contenidos educativos) y repártelos a lo largo del año.
Así evitarás improvisar y darás a tu lista la sensación de continuidad y fiabilidad.
Construye tu lista de contactos
Tu lista de correos es el corazón de cualquier estrategia de email marketing.
Sin contactos cualificados, no hay a quién enviar tus mensajes, y sin un crecimiento constante, el canal pierde fuerza con el tiempo.
La clave está en crear una base de datos de calidad, compuesta por personas que realmente quieran recibir tus comunicaciones.
Te recomiendo el tutorial sobre cómo conseguir emails para email marketing.
Por qué no comprar bases de datos
Comprar una lista de correos parece un atajo, pero en realidad es un error costoso.
- Problemas legales: en la mayoría de países, como en Europa bajo el RGPD, está prohibido enviar comunicaciones sin consentimiento explícito. Podrías exponerte a sanciones.
- Baja calidad de los contactos: quienes aparecen en esas listas no te conocen, ni han mostrado interés en tu marca. Lo habitual es que ignoren tus correos, se den de baja o incluso te marquen como spam.
- Daño a tu reputación: los proveedores de correo (como Gmail o Outlook) monitorizan la interacción con tus envíos. Si tu tasa de apertura es muy baja o acumulas quejas, tu dominio puede perder entregabilidad, afectando a futuras campañas.
En resumen: lo barato sale caro.
Una lista comprada puede hundir la efectividad de tu estrategia antes de empezar.
Métodos orgánicos para captar suscriptores
El crecimiento sano de tu base de datos pasa por conseguir contactos que te den su dirección voluntariamente. Algunas vías habituales son:
- Formularios en tu web, blog o tienda online.
- Integración con tu CRM o sistema de ventas para añadir clientes reales.
- Captación desde redes sociales, enlazando a páginas de registro.
- Eventos presenciales o webinars, donde los asistentes se inscriben dejando su email.
- Programas de referidos, en los que los clientes existentes recomiendan tu marca a cambio de un beneficio.
Estos métodos garantizan que tu lista esté formada por personas que ya han mostrado interés en lo que ofreces.
Por ejemplo, si echas un vistazo a mis vídeos en YouTube, te percatarás de que no sólo menciono mis formaciones gratuitas.
También incluyo enlaces directos a las páginas de registro, para que los usuarios puedan apuntarse.

Incentivos eficaces: lead magnets, descuentos, concursos
Pedir un email sin dar nada a cambio es poco efectivo.
La mejor práctica es ofrecer un incentivo atractivo:
- Lead magnets: contenidos descargables como guías, plantillas, estudios o checklists. Ejemplo: una consultora de marketing puede ofrecer un PDF titulado “10 pasos para mejorar tu estrategia de ventas en 30 días”.
- Descuentos o promociones: habituales en e-commerce, donde se ofrece un 10 % en la primera compra a cambio de suscribirse.
- Concursos o sorteos: una estrategia potente para captar volumen en poco tiempo. La clave está en que el premio sea relevante para tu público objetivo, evitando atraer a curiosos que nunca comprarán.
El incentivo debe ser valioso, pero también coherente con tu propuesta de valor y con lo que esperas del suscriptor a medio plazo.
Esta, por ejemplo, es una página de captura que escribí hace años para un cliente.
Sorteamos un kit de youtuber, como parte de nuestra estrategia de captación de para una formación sobre YouTube.

Te recomiendo ver el tutorial sobre qué es una landing page, para comprender su funcionamiento y utilidad.
Formularios y pop-ups: buenas prácticas
Los formularios son la puerta de entrada a tu lista. Una mala experiencia aquí puede hacer que pierdas muchos potenciales contactos. Algunas recomendaciones son:
- Ubicación estratégica: coloca formularios visibles en la cabecera, la barra lateral o al final de los artículos de tu blog.
- Pop-ups inteligentes: en lugar de mostrarlos de inmediato, actívalos cuando el usuario haya pasado cierto tiempo en la página, haya hecho scroll o muestre intención de salir.
- Simplicidad: pide solo lo necesario. Nombre y correo suelen ser suficientes en un primer contacto. Formularios largos reducen la conversión.
- Mensaje claro y transparente: explica qué beneficio obtiene la persona al suscribirse y qué tipo de correos recibirá. La honestidad genera confianza y reduce bajas posteriores.
- Diseño responsive: asegúrate de que los formularios y pop-ups se vean bien en móviles, ya que más de la mitad de los registros provienen de dispositivos móviles.
Si echas un vistazo a mi página web, te percatarás de que cuenta con lead magnets ubicados en diferentes lugares estratégicos.

Segmentación y personalización: la clave de la relevancia
Enviar el mismo correo a toda tu lista es la opción más sencillo, pero no necesariamente la más eficaz.
No todos tus contactos tienen los mismos intereses ni se encuentran en la misma fase de relación con tu marca.
La segmentación y la personalización te permiten adaptar tus mensajes para que sean más relevantes y aumenten la probabilidad de apertura, clic y conversión.
Criterios habituales de segmentación (edad, localización, comportamiento)
Existen múltiples formas de dividir tu base de datos en grupos más manejables y precisos:
- Edad y etapa vital: no es lo mismo dirigirte a un estudiante universitario que a un directivo senior. Cada grupo necesita un enfoque distinto.
- Localización: muy útil si tu empresa tiene presencia en varias ciudades o países, o si tus ofertas dependen de la ubicación (envíos, eventos, horarios).
- Comportamiento de compra: clientes recurrentes, nuevos compradores, quienes abandonaron el carrito o quienes llevan meses sin adquirir nada.
- Nivel de interacción: contactos muy activos que abren todos los correos frente a inactivos que no interactúan desde hace tiempo.
- Intereses declarados: información recogida a través de cuestionarios, encuestas o preferencias seleccionadas al suscribirse.
Por ejemplo, en este email Medical Óptica me hace una oferta para renovar mis lentillas, con el incentivo de un descuento en mis próximas gafas graduadas.

En definitiva, aprovecha una compra recurrente (mis lentillas), para intentar generar una compra menos frecuente (mis gafas graduadas)
Cómo usar la personalización sin caer en el spam
La personalización no consiste solo en añadir el nombre del suscriptor en el asunto.
Hecha bien, aumenta la relevancia; usada de forma agresiva o artificial, genera rechazo.
- Úsala con sentido: incluir “Hola, Marta” en un asunto puede funcionar, pero repetir el nombre en cada línea del correo suena forzado.
- Basada en datos reales: si sabes que alguien compró un producto, recomiéndale un accesorio compatible o una actualización. Eso aporta valor.
- Evita exagerar: no des la sensación de que espías al usuario. Personalizar con información demasiado específica o sensible puede asustar más que atraer.
- Haz pruebas: lo que funciona en un segmento puede ser contraproducente en otro. Testear es clave para encontrar el punto justo.
La regla de oro es simple: la personalización debe servir al suscriptor, no a tu ego como marca. Si el mensaje aporta claridad, utilidad y oportunidad, estarás en el camino correcto.
Emails básicos para empezar con email marketing
El email marketing no se limita a enviar ofertas.
Existen distintos tipos de correos, cada uno con un objetivo concreto en la relación con tu audiencia.
Conocerlos y aplicarlos de forma estratégica te permitirá construir confianza, aumentar la conversión y mantener viva tu base de datos.
Emails de bienvenida
Son el primer contacto tras la suscripción. Su función es dar la bienvenida, explicar qué puede esperar el nuevo suscriptor y, en muchos casos, entregar el incentivo prometido (como un descuento o un lead magnet).
- Tienen las tasas de apertura más altas de todos los envíos.
- Aprovecha para presentarte y marcar el tono de la relación.
- Incluye una llamada a la acción clara: visitar tu web, descargar el recurso o explorar el catálogo.
Por ejemplo, esta es la primera parte del email de bienvenida que el experto en inversión inmobiliaria, Carlos Galán, envía a sus suscriptores.

Newsletters
Son comunicaciones periódicas que combinan información, novedades y valor añadido. Su objetivo no es vender de inmediato, sino mantener el vínculo con tus suscriptores.
- Funcionan como una ventana para mostrar tu autoridad en el sector.
- Incluyen artículos, consejos, tendencias o contenido curado.
- La clave es la consistencia: mejor una newsletter mensual de calidad que varias semanales sin interés real.
Las newsletter pueden presentarse en diferentes formatos.
Por ejemplo, el experto en IA, Xavier Mitjana envía una newsletter de estilo convencional, con varias secciones de contenidos recomendados.
Incluye enlaces a sus publicaciones recientes, así como a alguna de sus formaciones de pago.

Por el contrario, la newsletter que yo envío tiene un estilo menos convencional.
El contenido varía en cada entrega. No obstante, unas mis opciones favoritas en aquella en la que ofrezco una lección de copywriting, con ejemplos reales.
Además, habitualmente, incluyo una breve historia.

Promocionales y dedicados
Se centran en un producto, servicio u oferta concreta. Están diseñados para generar ventas o conversiones inmediatas.
- Suelen usarse en lanzamientos, rebajas o campañas de temporada.
- Es importante que el mensaje sea claro y directo: qué se ofrece, cuánto dura y cómo obtenerlo.
- Un buen diseño visual y un CTA destacado aumentan la efectividad.
Lead nurturing
Son correos pensados para acompañar al usuario en su proceso de decisión. Entregan contenido de valor adaptado al punto en que se encuentra dentro del embudo de ventas.
- Un ejemplo sería enviar casos de éxito a quienes descargaron una guía gratuita.
- Sirven para educar, resolver objeciones y mostrar la utilidad real de tu producto o servicio.
- Bien planteados, convierten leads fríos en clientes listos para comprar.
Por ejemplo, este es un email que ayudé a escribir al equipo de BIG School, durante el nurturing previo a una de sus formaciones sobre inteligencia artificial para programadores.

Reengagement y recuperación de inactivos
Buscan reactivar a quienes llevan tiempo sin abrir tus correos o interactuar con tu marca. Son clave para mantener limpia y saludable tu lista.
- Puedes ofrecer un incentivo, como un cupón exclusivo.
- Otra opción es preguntar directamente si desean seguir recibiendo tus correos.
- Si no responden, conviene darles de baja: mejor una lista pequeña y activa que una grande llena de contactos inertes.
Por ejemplo, este es un email enviado por IEBS, para intentar reactivar a aquellos suscriptores que han dejado de abrir sus emails.

Diseño y contenido de un buen email
Un email eficaz no se improvisa. Su diseño y redacción deben guiar al lector desde el primer vistazo hasta la acción final. La clave está en cuidar tanto los elementos visibles (asunto, estructura, imágenes) como la coherencia del mensaje con tu marca.
Asunto y preheader: cómo aumentar la apertura
El asunto es la primera puerta de entrada. Si no logra despertar interés, tu correo no se abrirá.
- Sé breve: entre 3 y 7 palabras suele ser lo ideal en móviles.
- Usa la curiosidad o el beneficio directo: “Tu guía gratuita está lista” funciona mejor que un genérico “Newsletter semanal”.
- Personaliza cuando tenga sentido: incluir el nombre o un dato relevante puede aumentar la apertura.
- El preheader debe complementar al asunto, no repetirlo. Piensa en él como la segunda oportunidad para convencer al lector.
Echa un vistazo a los asuntos de mis newsletters:

Estructura en pirámide invertida: captar, convencer, convertir
El tiempo de atención en un email es breve. La pirámide invertida ayuda a priorizar la información de forma clara:
- Inicio (captar): un titular breve y directo con el mensaje principal.
- Cuerpo (convencer): un párrafo o dos con detalles, beneficios y razones para actuar.
- Final (convertir): un botón o enlace claro con la acción deseada.
Este modelo evita bloques de texto extensos y mejora la legibilidad en pantallas pequeñas.
Por ejemplo, mira cómo empieza esta newsletter. Comencé llamando la atención con los resultados de una auditoría de copywriting que había realizado.
Sin embargo, esto sólo era el gancho del email para captar la atención.

Visuales y CTAs efectivos
Las imágenes y botones no son adorno, son guías que refuerzan el mensaje y dirigen al usuario hacia la conversión.
- Usa imágenes ligeras y optimizadas para móvil.
- Incluye un único CTA principal, destacado con un botón visible no un anchor text en negrita.
- El diseño debe conducir la mirada hacia ese CTA sin distracciones.
- Evita saturar el correo con demasiados enlaces: más opciones suelen generar menos acción.
Por ejemplo, este es el cierre de un email de venta en el que promocioné mi curso de email marketing profesional.

Coherencia de marca y tono de voz
Cada email es un reflejo de tu negocio. Mantener una coherencia visual y verbal genera confianza.
- Respeta tus colores corporativos, tipografía y estilo gráfico.
- Cuida el tono: si en tu web hablas de forma cercana, tus emails deben sonar igual.
- Sé transparente: evita promesas exageradas o un lenguaje que no corresponde con tu propuesta real.
- La consistencia en el tiempo refuerza el reconocimiento y la fidelidad de tus suscriptores.
Automatización: vender mientras duermes
El gran poder del email marketing está en su capacidad de trabajar por ti de forma constante. Gracias a la automatización puedes enviar mensajes relevantes en el momento oportuno, sin necesidad de estar delante del ordenador cada vez que alguien se suscribe o compra.
Qué son los workflows y cómo funcionan
Un workflow es una secuencia automatizada de correos que se activa por una acción del usuario. Por ejemplo: suscribirse, añadir un producto al carrito o no abrir tus emails durante semanas.
- El disparador activa la secuencia.
- Cada correo tiene un objetivo claro dentro del flujo: dar la bienvenida, recuperar una venta, fidelizar.
- Puedes añadir condiciones, retrasos o bifurcaciones para personalizar el recorrido de cada usuario.
Las herramientas profesionales de email marketing te permiten crear automatizaciones con todo tipo de opciones.
No obstante, mi consejo es empezar con algo sencillo.

Secuencias esenciales: bienvenida, carrito abandonado, post-compra, reactivación
Hay ciertos flujos que todo negocio debería tener configurados desde el inicio:
- Bienvenida: se activa al suscribirse. Presenta tu marca, entrega el incentivo prometido y genera la primera interacción.
- Carrito abandonado: recuerda al cliente que dejó un producto sin comprar. Aumenta las ventas recuperadas y reduce pérdidas.
- Post-compra: agradece la compra, ofrece instrucciones de uso o recomendaciones adicionales y prepara el terreno para la siguiente venta.
- Reactivación: se dirige a contactos inactivos. Busca despertar de nuevo su interés con contenido, encuestas o incentivos.
Ventajas frente al envío manual
Automatizar no solo ahorra tiempo, también multiplica la efectividad de tus campañas:
- Relevancia: el mensaje llega en el momento justo, no cuando a ti te viene bien enviarlo.
- Escalabilidad: puedes gestionar miles de contactos sin perder personalización.
- Consistencia: todos los suscriptores reciben la misma experiencia de marca, sin olvidos ni errores humanos.
- Resultados medibles: cada flujo deja claro qué funciona y qué necesita ajustes.
Medición y optimización de resultados
No basta con enviar correos: debes analizar cómo responden tus suscriptores para mejorar cada campaña.
Medir y optimizar de forma continua convierte el email marketing en una herramienta cada vez más rentable y precisa.
Métricas clave: aperturas, clics, conversiones, bajas
Al evaluar tus campañas, céntrate en los indicadores que muestran el impacto real:
- Tasa de apertura: porcentaje de personas que abrieron tu correo. Mide la eficacia del asunto y del preheader.
- CTR (click-through rate): mide cuántos hicieron clic en enlaces o botones. Refleja la relevancia del contenido y la claridad del CTA.
- Conversiones: número de suscriptores que realizaron la acción deseada (comprar, descargar, registrarse). Es la métrica más ligada al ROI.
- Bajas y quejas de spam: si suben, es señal de que el contenido no está alineado con las expectativas o envías con demasiada frecuencia.
Uso de A/B testing en asuntos, CTAs y horarios
Las pruebas A/B te permiten comparar dos versiones de un mismo correo para saber qué funciona mejor.
- Asuntos: prueba versiones con preguntas frente a afirmaciones, con o sin personalización, o con diferentes longitudes.
- CTAs: testea variaciones en el texto (“Compra ahora” vs. “Descubre la colección”), el color del botón o la ubicación.
- Horarios: envía la misma campaña en diferentes franjas y mide qué momento consigue mayor apertura y clic.
El principio es simple: cambia solo una variable en cada test para poder atribuir correctamente los resultados.
Por ejemplo, estos son los resultados de un pequeño test que hice con una newsletter.

Cómo interpretar datos y aplicar mejoras
Los números solo tienen valor si los conviertes en decisiones prácticas:
- Si la apertura es baja, revisa tus asuntos y la segmentación.
- Si los clics no despegan, optimiza la estructura visual y el CTA.
- Si las conversiones son escasas, revisa la coherencia entre el correo y la landing de destino.
- Si hay muchas bajas, ajusta la frecuencia o el tipo de contenido.
La optimización es un ciclo continuo: mide, aprende y ajusta. Cada envío es una oportunidad para conocer mejor a tu audiencia y acercarte más a lo que de verdad funciona.
Cumplimiento legal y buenas prácticas
El email marketing solo funciona a largo plazo si se construye sobre la confianza. Cumplir con la normativa no es un trámite, sino una garantía de que tus correos llegarán a la bandeja de entrada y no al spam.
Importancia del consentimiento (opt-in y doble opt-in)
El consentimiento es la base de cualquier lista de contactos sana.
- Opt-in: el usuario se suscribe voluntariamente, normalmente a través de un formulario.
- Doble opt-in: añade una confirmación extra mediante un correo de validación. Aunque no es obligatorio en todos los países, reduce los registros falsos y asegura que la persona realmente quiere recibir tus mensajes.
Trabajar con contactos que no han dado permiso multiplica el riesgo de quejas, bloqueos y problemas legales.
Regulaciones básicas: CAN-SPAM, GDPR
Las principales leyes que afectan al email marketing buscan proteger a los consumidores y obligan a las empresas a ser transparentes.
- CAN-SPAM (EE. UU.): exige identificar claramente el remitente, no usar asuntos engañosos, incluir la dirección física de la empresa y permitir darse de baja fácilmente.
- GDPR (Unión Europea): regula el uso de datos personales. Exige consentimiento explícito, derecho de acceso y borrado de datos, y responsabilidad en el almacenamiento seguro de la información.
Cumplir con estas normativas no solo evita sanciones: también demuestra profesionalidad y respeto por tus suscriptores.
Cómo gestionar bajas y evitar caer en spam
Nadie quiere perder suscriptores, pero es preferible que alguien se dé de baja antes de que marque tu correo como spam.
- Facilita el proceso: incluye siempre un enlace visible de baja en el pie del correo.
- Respeta los plazos: elimina de inmediato a quienes lo soliciten. La ley suele dar un máximo de 10 días.
- Aprende de las bajas: revisa si coinciden con campañas demasiado agresivas o con un exceso de envíos.
Para evitar el spam, cuida la reputación de tu dominio, no abuses de palabras “gatillo” (gratis, urgente, oferta exclusiva), y mantén limpia tu base de datos eliminando contactos inactivos.
Errores comunes que debes evitar
Incluso con una buena estrategia, hay fallos recurrentes que pueden echar a perder tus esfuerzos en email marketing. Identificarlos y evitarlos desde el inicio te ahorrará tiempo, dinero y frustraciones.
Bombardear con ventas sin aportar valor
Convertir cada correo en una oferta es la manera más rápida de cansar a tus suscriptores.
- Los usuarios esperan algo más que descuentos: consejos, recursos útiles o historias relevantes.
- Una regla útil es aplicar el 80/20: dedica la mayoría de tus correos a dar valor y solo una parte a vender.
- Aportar contenido equilibrado aumenta la confianza y hace que, cuando llegue la oferta, resulte mucho más atractiva.
No segmentar ni limpiar la lista
Tratar a todos los contactos como si fueran iguales es un error clásico.
- Sin segmentación, tus mensajes pierden relevancia y bajan las tasas de apertura y clic.
- No limpiar la lista provoca que acumules contactos inactivos que dañan tu reputación y reducen la entregabilidad.
- Revisa periódicamente tu base de datos y elimina o reactiva a quienes llevan meses sin interactuar.
Descuidar la frecuencia o la consistencia
La regularidad es clave para mantener la atención y la confianza de tus suscriptores.
- Si envías demasiado, saturas y provocas bajas.
- Si envías muy poco, corres el riesgo de que te olviden o marquen tu correo como irrelevante.
- La mejor práctica es definir un calendario y cumplirlo: puede ser semanal, quincenal o mensual, siempre que aportes valor de forma constante.
Ahora, tan sólo me queda recordarte que puedes apuntarte al curso gratuito Desafío Email Marketing & Copy, que ofrezco en la escuela.
