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Podría sonar exagerado.
Incluso ofensivo para quienes llevamos años en esta profesión.
Pero en mi opinión profesional, el copywriting tal y como la mayoría lo entendía ha muerto.
No porque ya no sea útil, sino porque la abundante mediocridad previa y la irrupción de la inteligencia artificial han cambiado las reglas del juego.
Por cierto, esto te interesa tanto si aspiras a ser copywriter, como si gestionas un negocio y deseas incrementar tus ventas.

¿El copywriting ha muerto?
Durante años, el 80% de los textos de marketing que han circulado en Internet eran mediocres: páginas web llenas de tópicos, anuncios sin alma y correos electrónicos que no persuadían a nadie.
Por supuesto, no todo era así.
Sin embargo, la abrumadora cantidad de textos de baja calidad ha hecho que mucha gente piense que el copywriting es poco más que escoger una fórmula de copywriting y usar “palabras persuasivas”.
Además, la popularidad del copywriting como salida profesional ha atraído a miles de aspirantes en los últimos años.
El resultado es un mercado aparentemente saturado, donde abundan los perfiles que ofrecen servicios sin experiencia, bajando precios y reduciendo la percepción de valor.
Para los emprendedores y gestores de negocio, esa sobreoferta dificulta distinguir entre un copywriter estratégico y alguien que solo sabe encadenar frases bonitas.
Y como guinda del pastel, llegó la inteligencia artificial.
Hoy en día, la IA, con una buena secuencia de prompts, ya es capaz de escribir razonablemente bien.
Te recomiendo ver mi tutorial de copywriting con chatGPT.
Cómo la IA y la mediocridad previa han cambiado las reglas del juego
Actualmente, cualquiera puede generar textos “dignos” en cuestión de minutos con la inteligencia artificial.
Lo que antes cobraba un redactor de contenidos o un copywriter, ahora lo produce una herramienta gratuita o muy barata.
Eso significa que gran parte del copywriting “convencional” ha perdido su valor.
Con unas pocas instrucciones, cualquiera puede generar un artículo o un anuncio con una estructura aceptable, un tono conversacional y hasta cierto grado de emoción.
Frente a esto, resulta tentador concluir que los copywriters ya no son necesarios, porque lo que antes tardabas horas en escribir ahora lo tienes en segundos.
Sin embargo, hay una trampa.
Si todo el mundo puede hacerlo con IA, entonces no tiene ningún valor
La inteligencia artificial generativa ha cambiado por completo todas las áreas del marketing, incluida el copywriting.
No obstante, hay un problema del que no se está hablando.
Es más, diría que la mayoría de gurús de la IA lo están ocultando, o quizá no son conscientes de ello.
Si todo el mundo puede escribir un texto con IA, entonces la eficacia de ese texto cae en picado.
¡Piénsalo!
Durante los primeros años de la disrupción de la IA generativa, ha habido muchos negocios que han prosperado gracias a la creación ultrarrápida de contenidos y copy.
Sin embargo, poco a poco, todos esos textos están convirtiéndose en el nuevo “contenido basura” de Internet.
Lo único que ha cambiado es que ahora esos textos tienen más calidad que antes o se escriben más rápido que antes.
Pero si cualquiera puede escribirlos y publicarlos, dejan de ser eficaces.
Dejan de llamar la atención.
Incluso dejan de convertir y generar ventas.
A este fenómeno se lo conoce como sofisticación del mercado.
Y no es algo nuevo, provocado por la IA.
Ya ocurrió con la aparición del teléfono, la radio, la televisión, Internet, los smartphones, las redes sociales…
La inteligencia artificial, sencillamente, ha planteado un escenario mucho más interesante.
Pero, por favor, no cometas el error de pensar que puedes ignorar el copywriting.
Es como lanzar un negocio y creer que vas a tener éxito, si no tienes ni idea de cómo vender.
Porque eso es el copywriting: comunicación para la creación de una marca, la captación de una audiencia y la venta.
Y si alguien te asegura que la IA va a hacer eso por ti, te recomiendo actuar con mucha cautela.
Comprueba primero lo que esa persona te está vendiendo a ti, y lo que ha vendido antes.
Si su único negocio verificable se basa en enseñarte a usar la IA, mide sus promesas con cuidado.
Yo mismo ofrezco diferentes cursos de copywriting a través de mi escuela.
Sin embargo, llevo más de una década realizando servicios de copywriting, para múltiples empresas en una docena de sectores diferentes.
La conclusión a la que quiero llegar es que el copywriting, tal y como la mayoría de la gente lo conoce, ha muerto.
Estamos en una nueva era, con una nueva definición del copywriting y, por supuesto, un nuevo modelo de servicio o profesión.
Antes de continuar, permíteme recomendarte el curso gratuito de copywriting que imparto en mi escuela de copywriting.
Ahora que hemos dejado esto claro, permíteme explicarte los pros y contras, para que puedas sopesar si el copywriting vale la pena para ti.
Por qué no empezar “a lo loco” con el copywriting
El copywriting sigue siendo una habilidad valiosa, pero no es una vía rápida ni sencilla de ganar dinero escribiendo.
Si te lanzas sin estrategia ni expectativas realistas, lo más probable es que termines frustrado.
Hay tres grandes razones por las que conviene evitar empezar en el copywriting “a lo loco” y, en su lugar, planificar cómo diferenciarte, qué esperar y cómo usar la inteligencia artificial con criterio.
Competencia y “comoditización”
Hay muchos aspirantes ofreciendo servicios similares y, a menudo, los clientes ven al copywriter como un recurso sustituible.
Esto se traduce en precios más bajos y dificultad para destacar.
La salida no es competir por ser barato, sino por demostrar resultados.
Si basas tu oferta en métricas claras —conversiones, leads, ventas— y acompañas tu trabajo con evidencia (casos de éxito, ejemplos, testimonios), dejas de ser “uno más” para convertirte en alguien difícil de reemplazar.
No te harás rico en una noche
Mucha gente se acerca al copywriting pensando que es un camino rápido para conseguir ingresos altos y rápidos.
La realidad es distinta: los primeros meses requieren inversión de tiempo y esfuerzo para aprender, practicar y conseguir clientes.
Como alternativa, también puedes buscar un puesto en el departamento de marketing de una empresa, o una agencia de marketing.
Mira esta guía sobre cuánto gana un copywriter.
Lo razonable es hacer una planificación de 0 a 12 meses, para lograr unos ingresos significativos.
Una vez tengas experiencia, y conforme vayas creciendo profesionalmente, se pueden abrir nuevas puertas que te permitan crear riqueza.
Sin embargo, debes pensar en ello como una maratón, no como un sprint.
Usar la IA sin criterio es un suicidio profesional
La inteligencia artificial puede ayudarte mucho, pero solo si sabes dónde usarla y dónde no.
Si la tratas como una máquina que “escupe” textos y tú te limitas a copiar y pegar, te vuelves sustituible.
Si la usas con cabeza, te hace más rápido y te permite concentrarte en lo que de verdad mueve las ventas.
Qué ya hace bien la IA y por qué es útil
La IA rinde especialmente bien en tareas repetitivas y de baja complejidad.
Por ejemplo, generar muchas variantes de un mismo titular, proponer estructuras básicas para un artículo, o redactar páginas corporativas sencillas o secciones o preguntas frecuentes.
¿Por qué?
Porque estas piezas siguen patrones muy predecibles y no exigen decisiones estratégicas.
La IA ha “aprendido” esos patrones y los reproduce con soltura.
Para ti, esto es una ventaja: puedes ahorrar horas en primeros borradores, explorar enfoques alternativos en minutos y llegar a la versión “aceptable” con poco esfuerzo.
También acelera la investigación inicial: te sugiere listas de ideas, agrupa información y te da un punto de partida ordenado.
Dónde la IA no basta y por qué sigues siendo imprescindible
Cuando entran en juego el posicionamiento de la marca, la promesa que vas a hacer al mercado y la estrategia de una campaña, la IA se queda corta.
Definir una propuesta de valor requiere elegir qué dices y, sobre todo, qué no dices; implica entender el contexto competitivo, el momento del cliente, las objeciones reales y el riesgo legal de cada afirmación.
Eso no es completar una plantilla: es tomar decisiones y asumirlas.
La IA no asume consecuencias si una campaña no funciona ni si un claim roza el límite de la legalidad; tú o la empresa que lo publica sí.
Además, los textos que diferencian una marca no salen de combinaciones previsibles: necesitan ángulos creativos, matices culturales y un tono coherente con la identidad verbal y la experiencia del cliente.
Ahí la IA puede ayudarte a explorar, pero no a decidir.
El cambio clave del mercado
La IA ha barrido muchos encargos de entrada: textos genéricos, descripciones simples, iteraciones masivas de anuncios cortos.
Eran trabajos útiles para empezar, pero hoy los cubre una herramienta barata.
En consecuencia, la barrera de acceso ha subido: necesitas apuntar más arriba desde el principio.
Veamos cómo orientarte a trabajos de alto impacto (y no quedarte fuera):
- Especialízate en un formato y un sector donde puedas demostrar impacto (por ejemplo, campañas de email marketing que generan ingresos en comercio electrónico, o páginas de venta en infoproductos). Cuanto más concreto, más fácil será que te contraten por resultados.
- Construye evidencias aunque no tengas clientes aún: rehace una página de venta real (indicando que es una reescritura de ejemplo), redacta una secuencia de emails con objetivos claros y explica cómo medirías el éxito (tasa de clic, ingresos por email, reservas de llamada, etc.). Lo importante no es “que suene bien”, sino que quede claro qué medir y cómo mejorar.
- Cuenta con la revisión de un experto: Entrar en un equipo interno o colaborar con profesionales que corrijan tus piezas acelera tu criterio. El feedback con datos evita que repitas errores y te enseña a decidir.
- Usa la IA como asistente, no como autora. Déjala que te proponga opciones y que te ahorre tiempo en los borradores, pero decide tú la promesa, el enfoque y el cierre. Tu valor no está en teclear más, sino en elegir mejor.
- Establece objetivos y responsabilidades. Si pactas una prueba pagada, define qué partes controlas (mensaje, piezas,etc.) y cuáles dependen del negocio (precio, tráfico, stock). Así te evaluarán por tu contribución real.
En resumen: la IA ya cubre la producción rápida de textos predecibles.
Tu ventaja está en diseñar el mensaje, la oferta y la estrategia, y en responder por los resultados.
Si te quedas en lo que la IA hace sola, te reemplazarán.
Si te apoyas en ella para liberar tiempo y concentras tu talento en las decisiones de alto impacto, te volverás imprescindible.
Por qué sí aprender y usar copywriting en la era de la IA
El copywriting nunca ha sido tan valioso como ahora.
La competencia que cualquier negocio afronta en el mercado, la irrupción de la IA y la necesidad de resultados medibles lo han convertido en una habilidad estratégica.
La persuasión es imprescindible en cualquier área
El copywriting no es solo escribir textos: es entender cómo persuadir, cómo conectar con las emociones y cómo guiar a alguien hacia una decisión.
Esa habilidad es aplicable a cualquier negocio, sector o rol.
Si aprendes copywriting, no solo mejoras tu capacidad de vender, también tu forma de negociar, presentar ideas y comunicarte con claridad en cualquier ámbito de tu vida profesional.
Si hay competencia es porque funciona
Que haya tantos copywriters no es señal de que el mercado esté muerto, sino de que funciona.
Cuando algo genera resultados, atrae a más competidores.
La clave no está en rendirse, sino en ser un poco mejor que la media.
Me refiero a un 1 % de calidad extra, que aparece cuando haces tres cosas un poco mejor que la mayoría:
- Entiendes mejor al cliente (diagnóstico),
- Formulas una promesa más nítida y creíble (propuesta)
- Y acuerdas cómo medir el éxito con una métrica y un plazo claros (medición).
Cuando eso ocurre, llegan los resultados y, con ellos, los testimonios y casos reales que reducen la duda del siguiente comprador.
Si entiendes mejor a tu cliente, planteas una oferta más clara y mides lo que realmente importa, te llevas la mayor parte del mercado.
Estructuras de cobro atractivas
El copywriting puede ser muy rentable si se estructura bien la forma de cobrar:
Si quieres trabajar como copywriter online de forma autónoma, combinar un retainer fijo con un suplemento por resultados (por ejemplo, un porcentaje de las ventas por email o un bonus por alcanzar determinado volumen de facturación) multiplica los ingresos y alinea tu motivación con los resultados del cliente.
Por otra parte, si estás pensando en contratar un copywriter freelance, implementar modelos variables también alinea incentivos, porque pagas más solo cuando el copy convierte más.
Esto convierte al copywriting en una inversión, no en un gasto.
Carrera disfrutable y con un techo de crecimiento alto
El copywriting no es un oficio monótono.
Puedes escribir emails, páginas de venta, anuncios, guiones de vídeo, scripts para podcast o incluso páginas web completas.
Esa variedad mantiene la profesión viva y desafiante.
Además, pocas cosas resultan tan satisfactorias como ver cómo un texto impacta de forma directa en las ventas y en los resultados financieros de un negocio.
Finalmente, no hay un techo definido: siempre puedes aprender más, mejorar tu criterio y aumentar tu impacto.
¿El copywriting vale la pena o ha muerto?
La pregunta no es si el copywriting ha muerto, sino qué parte ha muerto.
La IA ha cambiado el terreno y ha dejado al descubierto lo que llevaba años ocurriendo: abundaba el texto correcto pero irrelevante.
Eso ya no vale.
El copywriting que conocíamos ha muerto
Murió el “texto por encargo” sin estrategia: descripciones genéricas, páginas que dicen lo mismo que todas, correos que no mueven a nadie.
La IA lo hace igual o más rápido.
Si tu valor era producir palabras sin un propósito claro, el mercado te ha pasado por encima.
El copywriting profesional, estratégico y creativo es más valioso que nunca
Sigue en pie —y con más fuerza— el trabajo que cambia decisiones: definir la promesa, elegir el ángulo, ordenar las pruebas, ajustar el tono a la identidad y al contexto, medir y corregir. Eso requiere criterio, empatía y visión de negocio.
Aquí la IA ayuda, pero no sustituye.
Tu siguiente paso
Tanto si escribes como si diriges un negocio, no se trata de producir más texto, sino de hacer que importe. Empieza así:
- Delimita el objetivo: qué métrica quieres mover y en qué plazo.
- Decide dónde te ayuda la IA (borradores, variantes, investigación) y dónde decides tú (mensaje, promesa, oferta).
- Audita un activo clave (página de venta, secuencia de emails, anuncio principal) y reescríbelo con una hipótesis concreta.
- Prueba a pequeña escala y mide. Si no mejora, cambia el ángulo o la propuesta, no sólo las palabras.
El copywriting mediocre ha terminado.
El copywriting que une estrategia, creatividad y compromiso con los resultados está más vivo que nunca.
Si eliges ese camino —y usas la IA con criterio—, sigue mereciendo la pena.
